Todo mundo se encarga de ponerte una etiqueta:

Que si no tienes trabajo, eres un vago; que si no vas a la escuela eres y serás toda tú vida un bueno para nada, que si no haces ambas cosas, ahora te llaman modernamente “NINI” (ni trabaja, ni estudia), por lo tanto eres un fracasado.

Que si uno ama la poesía, la literatura, el dibujo,el arte: sólo pierde su tiempo con tonterías improductivas; que si uno piensa diferente a los demás, es sólo porque es joven y no sabe lo que hace y mucho menos lo que dice.

Si estás completamente seguro(a) de no querer profesar ninguna religión, te señalan y dicen: ¡Ateo! como si con ello te estuvieran desterrando del planeta y fueras marcado como un hijo del mal, un ignorante; que si sabes que el matrimonio es algo que no quieres jamás en tú vida, te dicen que te quedarás para vestir santos, solterón o solterna; y ya por mucho en el afán de hacerte sentir ofendido, como si fuera lo peor que pudiera existir, la sociedad en una maldita forma despectiva te condena:

"Seguro que es lesbiana; yo creo que es homosexual,¡Es gay!"

Maldita y mil veces maldita ignorancia de esta sociedad que parece que ha perdido la conciencia y la fuerza de luchar por la libertad. Maldito el odio, el racismo y la desigualdad social producto de un sistema represor que ya no puede ni mirarse los pies de tan gordo que se ha hecho al tragar su propia porquería y echar la culpa de todo lo que pasa a terceros, a nosotros mismos. Si todo dependiera de uno mismo, seguro que la crisis y la pobreza no existirían.

¿Qué significa hacer una vida hoy en día?, ¿Qué significa ser libre en esta sociedad? ¿Qué reales oportunidades nos brindan los gobiernos para vivir como ciudadanos en cada país? Es más, ¿Existen tales oportunidades?

Si hacer una vida significa someterse a la lógica del sistema y llevar una vida monótona, o vivir sin preguntarse cómo y porqué, entonces más que personas, más que sujetos con pensamiento propio, somos corderos al servicio del poder y de las ideologías dominantes que se encargan de amansar las conciencias diariamente para evitar la revolución y el pensamiento crítico, para evitar que abramos los ojos a una realidad que nos han impuesto y que la única respuesta que encontremos sea: porque así son las cosas, porque así ha sido marcado nuestro destino, porque no hay nada que podamos hacer para cambiarlo… ¿A ello podemos llamar “hacer una vida”?

Preguntémonos qué estamos siendo como sociedad, en qué mierda de modelo estamos sumergidos que nos hacen pensar que somos quienes escupimos hacia arriba, y que el escupitajo se nos regresa por triplicado porque uno mismo lo ha provocado.

Querido mundo, compatriotas y hermanos todos los que vivimos en países que son llamados de tercer mundo o subdesarrollados; a todos les digo: No, realmente no es así!

¡El sistema y los modelos de pensamiento dominantes, mantienen enferma a nuestra sociedad!

Sin embargo

Te lo haré saber; creo que tienes que saber que aunque ya no te busco, que aunque me ausento tratando de olvidarte, a mi ausencia la cubren unos tantos “sin embargo”…

porque a estas alturas de mi intento, me da miedo lograrlo sin que hayas siquiera sabido que no fue duro, sino doloroso, así como quien trata desprenderse una costra sabiendo que la piel quedará al rojo vivo, así, busco desprenderme de lo mucho que te quiero, pero a pesar de ello y sin embargo…

A pesar de la distancia, te extraño tanto.

Sin embargo, pienso en ti cuando estoy despierta, cuando duermo, cuando sueño.

Sin embargo, te sigo los pasos aunque sutilmente, no lo busco pero otras personas terminan por hacerme saber de ti.

Sin embargo cada canción, cada poema, me evocan de una u otra forma a ti.

Sin embargo, te sigo queriendo, aunque luche contra mí misma para no hacerlo más, y sin embargo, lo hago.

He llegado a pensar que estoy enferma, sé que no existe tal enfermedad, pero es un hecho, me he enfermado de ti… algunos lo llaman amor, yo lo llamo delirio y me pregunto si tan sólo basta esa palabra, si tan sólo es suficiente para nombrarlo, y termino pensando, que probablemente no, y sin embargo, sigues aquí, y sin embargo te lo digo porque ya sé que esto es lo que mi ausencia no dice, pero mi jodido corazón, si.

Siendo sueño, habitaste mi corazón, 
sedujiste mis pensamientos, te escribí cartas de amor, 
te dediqué infinitos y profundos suspiros.

Siendo realidad, me agotaste hasta el llanto, 
me partiste, desapareciste mi alma, me hiciste despertar.

No había sentido en carne propia cómo el amor se perpetúa en dolor, 
no lo sabía, hasta que te conocí.

Espera - Esperanza

Esperar, esperanzarse, esperar…. 
¿Esperar qué? 
Esperar como quien sabe que nunca vendrá, 
que nunca pasará.

Esperanzarse como saber que aquello será posible, 
como quien llega a reconocer en el cielo cierta tangibilidad, 
como quien se repite que en el amor, todo es de color rosa.

¡Bendita ingenuidad!
Quién sintió por primera vez la ceguera 
de la fantasía para agradecerle 
el dotar de dicha condición a la humanidad.